Las ventas de cosechadoras durante el primer semestre de este año resultaron levemente inferiores a las operaciones que se dieron durante el mismo período del año pasado. Por el contrario, las adquisiciones de tractores crecieron un 13,5%; las de sembradoras, un 33,9%, y las de pulverizadoras, el 77,2%.
Esta información se divulgó mediante un informe de la Industria de Maquinaria Agrícola, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
“Estas cifras pudieran parecer alentadoras; sin embargo, es importante conocer cómo se dieron” afirmó Reynaldo Postacchini, flamante presidente de la Asociación de Fábricas y Distribuidores Argentinos de Tractores (AFAT), en una nota publicada en el sitio web de la entidad, www.afat.org.ar.
Según resumió el directivo, el año 2017 marcó un hito en el mercado nacional de maquinaria agrícola, estableciendo un récord de ventas. Por aquel momento, la eliminación y reducción de los derechos de exportación en granos, la quita de restricciones a las exportaciones, la mayor área de siembra en trigo, en maíz y en girasol y la mayor producción de granos impulsaron la incorporación de tecnología.
No obstante, la peor sequía en los últimos 50 años, que tuvo lugar durante los primeros meses de 2018, golpeó duramente al sector agropecuario nacional, produciendo pérdidas por alrededor de U$S 8.000 millones debido a la menor cosecha de soja y de maíz.
Como consecuencia, las ventas de maquinaria agrícola cayeron abruptamente, siendo los segmentos de cosechadoras y tractores los más afectados.
Durante el año pasado, las ventas de unidades de maquinaria agrícola crecieron levemente respecto del año anterior, demostrando algunas débiles señales de recuperación.
“Si bien consideramos que los últimos valores informados por el Indec son alentadores, ya que muestran un cambio de tendencia respecto del primer trimestre de este año -que había presentado menor cantidad de operaciones que el mismo período del año pasado-, no perdemos de vista la situación de los últimos años, y la que estamos transitando”, puntualizó Postacchini.
Desde el punto de vista de AFAT, indicó que este segundo semestre presenta grandes incógnitas. Ocurre que, por el lado de la producción primaria, el escenario de déficit hídrico, que se mantiene desde mediados de marzo, se agrava debido a la ocurrencia de heladas frecuentes e intensas, que pueden generar daños irreversibles en los lotes de trigo más desarrollados. Sumado a esto, la Bolsa de Cereales acaba de anunciar que proyecta una superficie total destinada a maíz de 6.200.000 hectáreas para esta campaña, lo que refleja un descenso interanual de 100.000 hectáreas -una caída de un 1,6%-.
“En este marco, resulta imperioso que crezca una oferta financiera para productores y contratistas genuina, de largo plazo, con trámites y requisitos simples y ágiles. Además, destacamos la importancia de avanzar en el proyecto de ley que incluya la reglamentación de un ‘Plan canje’ de maquinaria agrícola. En eso venimos trabajando hace tiempo”, dijo Postacchini.